Se veía venir un bombazo...

La CAI había aguantado el 1-0 toda la tarde y parecía que festejaba. Pero un tiro largo de Romero le dio el empate a Instituto, con algo de ayuda del viento. La paridad, bien trabajada, a veces cuenta…

De un lado a otro, el arranque mostró encendidos a los volantes. Por el lado de la CAI, Loncón y Romero dieron trabajo por afuera y en pocos minutos, Luis Vidal dejó en claro su buen pie: enganche y pase en cortada para Romero, detenido con foul no pitado en el primer aviso. En el medio estuvo lo mejor. Instituto respondió con Monsalvo y Zapata marcando presencia. Y la pelota bien tratada en el Municipal, viajó por pies inteligentes. Strahman fue el que más se insinuó en el área local. Inquietó entre los dos centrales, frustró a Sartori y dibujó una chilena que paró Capogrosso. CAI mantenía un dominio territorial evidente, pero en la práctica a Instituto, se le clarificaba el panorama a la hora de atacar. Silvio Romero, de buen primer tiempo, tomó la lanza y puso a la Gloria de cara al gol a los 24’. Sartori intentó un despeje, quedó corto y dos veces, intentó cortar abajo sin suerte. Romero terminó quedando mano a mano y el uno local terminó sacándola al corner. Enseguida la visita arrimó de nuevo. De un taco de Strahman; la bocha derivó en Lázaro, Gagliardi y finalmente Romero terminó perdiendo ante el achique de Capogrosso. Cuando la CAI parecía tener el agua a la altura del cuello, infló sus pulmones con un gol. La perdió Zapata y Loncón rápido, adivinó el pique de Mauro Villegas a espaldas de Furios. El goleador récord definió cruzado de zurda –y de manual- sobre Carranza y la bocha ingresó mansa a la red para el 1-0. La diferencia, clara, se terminó observando nomás en el medio donde Sebastián Vidal se hizo dueño para que el equipo de la dupla se convierta en el mejor administrador. Instituto salió a buscarlo en la parte final. Y con viento a favor, mandó a jugar a Zárate y Lucas Godoy para meter al azzurro en un arco. Lázaro empezó la maratón de tiro al blanco, le siguió Rosales alto y lejos y Capogrosso terminó sacando del ángulo otra bomba de Monsalvo. Asfixiado pero vivo, el local le dejó toda la responsabilidad al team de Bonetto que probó pero no sacó premio. Bien plantado, CAI bloqueó los caminos; Meloño molestó a Zárate y el arquero respondió a la exigencia. Y a la vuelta, quizás con menos punch, tuvo su chance para noquear. Sin embargo, la Gloria lo empató por la única vía posible: Lucas Godoy lanzó otro misil que se le metió abajo a Capogrosso, obligando a repartir los porotos.
IT/Foto Raúl Chino Arturo.

1 comentario:

jonnylopez dijo...

son malisimos la defensa da lastima, sartori? gonzalez?
los quiero ver a los tecnicos festejando el descenso directo.