Cambiar insultos por aplausos

El ambiente no es para nada extremista. Cada día de trabajo en la Comisión de Actividades Infantiles propone una rutina exigente, al márgen de cualquier pálida ocasional. Luis Adrián Medero, de la dupla técnica que dirige al equipo plantea que el bajón obedece a varias razones y sostiene la teoría de mirar más allá del horizonte de los fríos números. La estadística cuenta pero hasta ahí y a la vez, asume que la autocrítica existe pero “puertas adentro” del vestuario, como mandan los códigos futboleros. “Nosotros en el día a día estamos convencidos de lo que hacemos. Sucede que más allá del trabajo hay que empezar a tener resultados porque evidentemente hace seis partidos que no ganamos y empatamos uno solo. Entonces sin dudas que la necesidad hoy día pasa por ahí”, reconoce el ex defensor.
La CAI debe afrontar dos compromisos en condición de visitante, lo que pese a la dificultad lógica no implica modificar el pensamiento. Primero Jujuy y después Ferro, con la misma obligación de revertir el panorama. “Tratamos de que los jugadores salgan a jugar de la misma manera. A lo sumo uno puede variar en el esquema táctico, que en realidad pasa por una cuestión de cambios de posiciones. No de características, ni de jugadores" Los insultos direccionados a algunos jugadores (el misionero Piñero en particular) no quedaron al márgen del análisis del DT, que dice no entender la reacción del público y a la vez, respaldar a los futbolistas por sobre todo. “La verdad me extraña porque Jorge es un buen jugador, se recuperó de una lesión que lo tuvo tres semanas sin poder entrenar”.

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