Ferro lo arrebató a 3 minutos del final por un gol de Carignano. A la CAI le cuesta meterla y no lo disimula. El presidente Carlos Peralta respaldó al plantel y a la dupla Medero-Marini. Apenas un punto sobre 24 posibles. De mal, en peor.Sobran las palabras. Y duelen los hechos. Las crónicas repetidas, plomizas, que siempre terminan igual. La CAI volvió a generar no menos de ocho situaciones claras de gol; no tuvo lujos, parecía copar Caballito pero de nuevo pecó al final. César Carignano pescó una pelota sucia en el área cuando al partido no le quedaba nada. Y todos los avances pequeños que había logrado el team azzurro, terminaron por el piso. Ya no contaron las dos claras de Villegas en el primer tiempo; el mano a mano de Villafañez que ahogó el arquero Etulain, ni ninguna otra. Todo se derrumbó en cuestión de minutos. Ferro festejó un 1-0 mentiroso pero real y la CAI sigue acumulando pálidas: apenas 1 punto sobre 24 posibles; 4 partidos y medio sin convertir (405 minutos de terror); 7 juegos sin ganar y 5 derrotas consecutivas. Un rosario demasiado pesado para jugadores, técnicos y dirigentes. Ni hablar de los hinchas. El arquero Etulain no tuvo la culpa de que le salieran todas. Siempre faltó una para meterla, para que la pelota termine con la mufa, dormida en la red. Se probó por abajo y por arriba sin romper el cero; el rival dejó espacios sin cubrir por la expulsión de Santiago Fernández y sin embargo, el mismo –y repetido- cierre. De Zermatten para Carignano y el ex Colón, fuera de toda lógica le pegó imperfecto con Capogrosso fallando en el manotazo final, casi de ahogado. Un 1-0 propio de una película de terror. Algo habrá que hacer para que el equipo chubutense deje de sufrir, tenga el beneficio de lo que construye en cada partido y sobre todo, levante los números de una campaña tan deficitaria.
1 comentario:
Mucha mala suerte o nose como llamar que los delanteros no puedan meterla,y no se que le pasa a Villegas... Me gusta Santana, Soto Torres tiene q recuperar ritmo despues de la lesion, y ahi que meterla muchachos!
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