Cambió la cabeza y mejoró el juego

La CAI arrancó mal, pero terminó encerrando a Unión en su campo. Un segundo tiempo brillante hizo que el 1-1 sostenido por el arquero Limia resulte una injusticia. Respaldo del presidente al cuerpo técnico y los jugadores.

Movido, de ida y vuelta. Unión no dejó espacio sin cubrir con el objetivo de sorprender en el sur y la presión de sus volantes no pasó desapercibida. Saucedo y en especial, Buján se encargaron de que la pelota no transite libre en los pies de los creativos locales. Con Villafañez y Soto Torres desactivados, la CAI no complicó demasiado. Y por el contrario, el Tatengue apretaba arriba con los kilos de Pratto y Guerra. Además el local se mostraba inseguro en las salidas de Manchot y empezaba a contar a Capogrosso como aliado necesario. A Unión le costó mantener el dominio por mérito del azzurro que creció con Sebastián Vidal y en menor medida, Soto Torres. Un cabezazo de Villafañez, descuidado por los defensores que terminó despejando Derlis Cardozo y la lucha titánica de Villegas y Piñero contra el mundo reflejaban la reacción local. Con poco Unión pareció más. Guerra colgó una chilena del travesaño y a los 25’ se produjo la apertura. Pratto habilitó a Donnet por afuera y el ex Boca pateó cruzado y abajo para el 1-0.
Sin jugar bien, nunca resignado, la CAI insistió con ataques frontales, previsibles en los que nunca pudo imponer superioridad numérica. De un arresto y desde las bandas, tuvo el premio a su coraje: Soto Torres conectó un centro desde la derecha que Piñero cabeceó de pique al piso. Así el lungo misionero poco amante de las batallas aéreas, volvió a gritar en lo más alto de la azotea.
Con la misma actitud, el team de la dupla se las ingenió para revertir su flojo comienzo. Villegas peleó todas, a veces muy lejos del área y desniveló cada vez que utilizó su quinta marcha. CAI volvió mejor desde el vestuario, Unión no tuvo libertades, empezó temprano a rescatar el valor del punto. Mientras Soto Torres aparecía en escena una y otra vez, Villafáñez presionaba cada salida, descomprimiendo al resto. En el mejor momento para intentarlo, el equipo sureño fue más sólido. Sebastián Vidal se hizo dueño del medio y Alejandro Meloño le puso candado al fondo. De contra armó la más picante tras una combinación Piñero-Soto Torres que Limia desvió al corner. Si el empate se sostuvo fue por mérito del arquero visitante que congeló el 1-1 y le permitió a Unión festejar un punto real, nada merecido.
IT/Foto Walter Calderón.

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