Que se venga Platense nomás…

Esta vez a la CAI le faltó juego, pero marcó en momentos claves y se lo llevó. No le ganaba a Ferro en el sur desde hace cinco años. Y además volvió a festejar como local a pocas horas de la batalla ante Platense por la Permanencia.
El partido con Platense ya largó. Mucho antes que el jueves en Vicente López, la CAI empezó a mover las fichas para embarrarle los planes a Pascutti y compañía. Ferro era una especie de adelanto a cuenta, una entrada en calor para los de la dupla, dispuestos a despedirse de todas las rachas negativas. La CAI puso en jaque a los de Caballito temprano. Piñero le ganó la posición a Schunke y Villafañez asistió a Villegas que ,impreciso, se perdió el primero mano a mano con Etulain. Un telegrama que avisó lo que vendría minutos después. Emanuel Morales marcó el camino lanzado por la izquierda, depositó un buscapié en el área y Schunke en el intento por despejar, terminó venciendo su propio arco. La apertura mitad infortunio, mitad ambición del local sirvió para clarificar las ideas y observar las primeras flaquezas del Verde, inestable atrás. Con el esfuerzo de sus volantes, Ferro se plantó con Toledo y Zermatten en inferioridad. En el medio, De Blasis llegó a posición de gol y cada viaje de sus torres al área local, encendió alguna alarma. Los de Medero y Marini respondieron con pelota al piso, movilidad por parte de Villafañez y un primer tiempo aceitado de Soto Torres. Una contra vía Soto ratificó que Villegas no estaba en su mejor tarde con la pelota, aunque después haya obligado a Testa a forzar un corner. Cuando CAI utilizó las bandas como recurso, Luis Vidal obligó con un cabezazo tras centro de Vega. Sin brillar, al dueño de casa –y de la pelota- le sentó mejor el 1-0. A Ferro los cambios le hicieron bien. Ganó en juego con Castano y Tonetto haciendo que el local entrara en confusión, ya sin Soto Torres en cancha. El Verde se vino con la ayuda de foules poco tácticos cerca del área; Masuero de cabeza tuvo el empate y la suerte empezó a jugar un partido aparte.
La bocha decididamente cambió de pies. Ferro cascoteó a Capogrosso con tres puntas y se camufló a la pesca del mínimo error. CAI se quedó sin armadores, ya no tuvo sorpresa y se preocupó más por cuidar la quinta, que por pensar en aumentar. Aún con diez hombres, por la roja a Schunke, el equipo de Bianco terminó siendo protagonista del segundo tiempo hasta que Diego Romero definió en el área, tirando por la borda tanto nerviosismo acumulado. Que se venga Platense nomás…
IT/Foto Daniel Feldman/Olé.

1 comentario:

dario dijo...

vamos la cai todavia si señor que se vengan todos la cai se queda en la b nacional .