La ansiedad mató el esfuerzo

La CAI no arrancó bien. Jugó poco y terminó perdiendo ante All Boys por un penal dudoso y una contra fatal. En el ST, mandó el oficio del Albo. El local terminó hundido por su propia ansiedad y lejos de poder empatarlo. El 1-2 resta motivación.
Costó arrancar, capturar la pelota y atraparla bajo la suela. La CAI tardó más de medio tiempo en acomodarse, adivinarle las intenciones al rival y comenzar a delinear su propia estrategia. All Boys no se guardó nada, dispuesto a atacar y a no dejarse llevar por adelante, propuso un esquema bastante más ambicioso que el de la mayoría de los rivales que pisa el césped del Municipal. La visita quiso picar en punta, dinamitó el medicampo e intenó darle vuelo a Pérez García, el zurdo ex CAI y ahora, organizador del Albo. En ese circuito, ni Luis ni Sebastián Vidal entraron demasiado en juego y debieron hacer un esfuerzo extra, imposible descomprimir a un toque. En la primera de cambio, apenas se pudo encontrar la medida, CAI tuvo la primera aproximación: la armaron entre Villafañez y Villegas pero el nueve tardó en definir y el arquero Nicolás Cambiasso adivinó la mala intención. La falta de juego se tornó evidente promediando el primer tiempo. Todo se hizo en dos tiempos, aparecieron las imprecisiones y escasearon las ideas claras. La movilidad de Mauro Villegas rompió arriba donde Villafañez era intermitente y Malcorra parecía no encenderse como lanzador por la banda izquierda. Pese a que el futbol escaseó, sobró voluntad y ganas por parte del local. Recargó el juego por la izquierda y tuvo siempre el arco rival en la mira. De campo a campo, Pérez García le calentó los guantes a Capogrosso y como respuesta, hubo dos cabezazos de Piñero y Villegas que calentaron el área. Parecía que cambiaban los papeles, ya que All Boys metido atrás, había cambiado la postura inicial pero irrumpió el árbitro Márquez en ascena. Pitó un agarrón de Meloño a Vieytes en el área y a los 38’ Campodónico puso el irreal 1-0. La CAI devolvió gentilezas en tiempo récord, Malcorra acertó su enésimo centro de la tarde y Jorge Piñero de cabeza ajustició a Cambiasso. El complemento mostró mejor plantado al Albo. De hecho, Agustín Torassa sacó de la galera, una contra fatal que derivó en una definición billarística con la defensa en otra cosa. El segundo grito le dio alas a los de Romero, que metieron el partido en el freezer y parecieron adelantar el reloj para evitar cualquier zofocón. Obligado a salir, la CAI probó con la velocidad de Romero para proponer algo diferente y de nuevo, con la pegada de Malcorra desde todos los frentes. Los foules al borde del área generaron una lluvia de tiros libres y aunque la dupla terminó con cuatro delanteros en cancha, la historia no cambió porque la ansiedad pudo más.
IT/Jornada.

1 comentario:

Esteban dijo...

Y parece que todo va a seguir igual... estamos a 4 puntos del Descenso Directo, nuestro primer descenso. Después de 8 años en la B Nacional representando a Comodoro Rivadavia y a la Patagonia Argentina.
Pero yo se que todavía se puede. Aunque estemos en nuestro peor momento, la CAI siempre mostró que en los momentos más difíciles puso todo el corazón y la garra, y así ganamos 3 promociones.
No estoy de animos para putear a ningún jugador, técnico o dirigente, sólo les pido a todos que den lo mejor de sí, y a la hinchada que ahora más que nunca, no deje de ir a la cancha para alentar a nuestro Azurro querido.