Esa maldita chilena…

Nada es peor que sufrir un gol en frío. Deportivo Merlo madrugó a la CAI con un golazo de Barreiro y después, supo cuidar la diferencia. No se jugó bien pero al menos, fue a puertas cerradas…

Casi tan frío como el ingreso del equipo al irregular pasto del Deportivo Armenio, el partido estuvo a tono con el producido final y encima sin público, a puertas cerradas. Si Deportivo Merlo lo ganó fue solamente por el arrebato inicial, ganándole al reloj y a la sorpresa. Se cumplían apenas tres minutos cuando Maximiliano Barreiro sacó una definición de la galera. Rodeado de defensores que empezaban a tomarle el pulso a las marcas, el delantero del “Charro” se elevó para la foto y terminó ejecutando una chilena que durmió en la red de Capogrosso. La acción había se había iniciado curiosamente en un saque lateral. El gol que levantó aplausos y bajó la autoestima azzurra golpeó en frío, casi cuando el trámite quería despegar. La CAI se tomó su tiempo para recuperarse, tardó en acomodar las fichas y mucho más, en descifrar la propuesta de su rival, batallador y áspero para pelear la pelota en el medio. El pecado de despertarse tarde le costó al equipo chubutense, un gol que no estaba en los planes y que ciertamente, tenía poco que ver con el desarrollo. Merlo hizo correr el reloj con inteligencia, no produjo demasiado y se limitó a ejecutar el libreto que parece tener bien aprendido con Barreiro y el costarricense Aldave, inquietos e incisivos. Reguló, puso paños fríos y metió la presión en el freezer. La CAI no pudo hacer mucho sin posesión, apenas acertó en una maniobra individual de Soto Torres que terminó sacudiendo el poste sobre los 20’. Fiel a su oficio “aguantador” no se hizo fácil encontrarle puntos débiles al local. Méndez y Delgado cortaron todo intento y en el medio, todos se adhirieron al plan de resistencia. Maxi Barreiro, que venía de convertirle en el 1-0 a Independiente Rivadavia terminó siendo una de las figuras en Maschwitz mientras la dupla Medero-Marini se veía obligada a cambiar: adentro el neuquino Nelson Seguel por Santana, cortado en una ceja. El segundo tiempo casi estuvo de más. Barreiro revalidó sus credenciales con una volea que hizo esforzar a Capogrosso y la CAI, que nunca progresó demasiado en el campo ajeno, apenas pudo romper el hielo con una imprecisa vía Bubas. A los dos los ganó la chatura aunque Deportivo Merlo facturó con inteligencia, fue práctico y usó todos los recursos a su alcance para ganar por segunda vez consecutiva.
IT

1 comentario:

Esteban dijo...

Técnicos: RE-NUN-CIEN!